Suspiros pasajeros IV

Delirios armónicos: Humanwine-You Are Free (Haz click para escuchar)

Bilbao es una ciudad de cimientos antiguos que lucha por convertirse en una joven urbe de pujante cultura. Una moderna fachada reflejada en láminas de titanio sobre una ría atemporal, que cumplió la semana pasada el 716 aniversario de su fundación.

Una vez mas y sobre todo porque como dijo un gran poeta bilbaíno “ésto es una fiesta y hemos venido a pasarlo bien”, para celebrarlo la villa de Don Diego López de Haro organizó la octava edición de la noche blanca.

Panorama_sin_título1aclopadaLas pasadas ediciones Bilbao supo estar a la altura de otras grandes capitales  (sí, capital, cualquier Bilbaín@ lo confirmará) como Berlín, Londres o Paris. La expectación era alta y la confluencia de gente en las primeras horas de la noche superaba con creces cualquier expectativa.

La Gran vía estaba abarrotada de turistas y bilbaín@s expectantes, en ambas orillas de la ría se deslizaba una auténtica marea humana en la que era complicado abrirse paso. Por desgracia, o quizás por tan alta expectativa, la organización de este año no supo estar a la altura.

Quizás continuando la mal entendida tendencia de moderna austeridad o simplemente por falta de presupuesto, los espectáculos de luces fueron austeros y muy repartidos a lo largo de la ría. Probablemente más interactivos, pero mucho menos espectaculares, cuando no inexistentes, que otros años. Algo inexplicable dado los beneficios que genera para la ciudad un evento como este. Siendo los locales, saturados hasta los topes, los únicos que salieron ganando con el cambio.

_MG_1304 como objeto inteligente-1Este año el ayuntamiento trato de innovar y sorprender… con escaso éxito. Los conciertos mantuvieron un buen nivel y en la Alhóndiga se desarrollaron diversas obras teatrales y poéticas. El ambiente en las carpas era excelente y las proyecciones en la diputación tuvieron un toque interactivo en el que los espectadores, tras abrirse paso a golpes y empujones, lograban colar su rostro sonriente en la fachada del Gobierno Vasco. Los faroles multicolores de la plaza Moyúa, la plaza Euskadi y el paseo Abandoibarra mantuvieron las formas sin destacar demasiado.

Por desgracia no hubo ni rastro de los maravillosos teatrillos en las fachadas del Arriaga o la Alhóndiga. El espectáculo de luces del ayuntamiento fue cancelado y en la ría no flotaron barquitos de colores. Las velas que iluminaban el ascenso a las torres Isozaki no soportaron el embate de la lluvia y los puentes estaban apagados y sin vida, siendo sustituidos por cuatro arañas que nada tenían que ver con la pasarela luminosa de otros años.

La lluvia, ineludible invitada por estos lares, resistió hasta que todos estuvimos reunidos para caer sobre nosotros de forma intermitente. Lejos de aguar la fiesta, tuvo la agradable consecuencia de hacer correr al alcalde Juan María Aburto y despejar un poco las calles.

_MG_1236 como objeto inteligente-1Cabe destacar el grandioso espectáculo que tuvo lugar en la Carola. Si bien comenzó con poca intensidad y comentarios manidos, (una lástima que no echaran mano de la extensa comunidad poética de Bilbao) alcanzaba su catarsis con un grupo de sufridos actores y una vocalista subidos en la cima de la grúa. Una voz vibrante, rayos de luz y un apoteósico final con fuegos artificiales que transformaron la Carola en un ser vivo. Un esqueleto de hierro testigo de la historia de la ciudad que nada tenía que envidiar, en sus modestas dimensiones, a la torre Eiffel engalanada con sus mejores vestimentas. Inesperado y romántico final para un trayecto repleto de altibajos.

En definitiva este año en Bilbao se vivió una noche blanca con cielos negros y un resultado más bien gris. Ojalá en los próximos años logre alzarse de nuevo al nivel que nos venía acostumbrando.

_MG_1251 como objeto inteligenteacoplada

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